Quantum SCIO Xxroid: BioResonancia ¿Timo, fraude, engaño ? Tercera parte

En este blog se ha tratado anteriormente el tema de los diagnósticos de enfermedades, y curación, realizados por ciertos profesionales de las llamadas "terapias alternativas". En concreto cuando utilizan un aparato llamado Quantum SCIO. En un primer artículo hablaba de los "poderes" médicos de este aparato, es decir lo que dicen sus vendedores que diagnostica y cura.

Y en el segundo analizaba el hardware del SCIO y el software con su base de datos. También se informaba de lo que se puede saber de su "inventor", William C. Nelson, un señor de lo más oscuro, y que si fuese tan benefactor de la humanidad, por lo menos en Hungría y Suiza, que es desde donde "fabrica y remite" sus aparatos, aparecería como un mesías lleno de reconocimiento. Sin embargo este gran humanitario se esconde de una manera que sólo parece aceptable a quienes le siguen con fanatismo. A los librepensadores nos gusta la evidencia, lo transparente, lo que no se oculta... sobretodo si no es una cuestión de conciencia, sino de puro y duro beneficio económico, de marketing sobre las esperanzas de salud de muchos humanos.

En este tercer artículo quisiera ahondar en la pseudociencia en que se basa este artilugio: La Bio-Resonancia. Los "seguidores" de Nelson y su aparato no comentan que tiene su origen en 1977 cuando aparecieron aparatos similares dotados de "MORAterapia" , fabricados por el alemán Franz Morell y su yerno, el ingeniero Erich Rasche. Este método se basa en la Radiónica, una estafa introducida en los EE.UU., a principio del siglo XX, por A. Abrams, que consiguió hacerse millonario con ella.

Pero ¿qué dicen los que mueven este negocio que es la Bio-Resonancia (palabra mágica y potente, con aromas de vida y ciencia física) ?

* "Cada célula de nuestro cuerpo tiene una energía o información electrofisiológica que se puede medir con parámetros bioeléctricos. La suma de esa información de células y energías es el cuerpo humano. El voltaje, amperaje, resistencia, hidratación intracelular, capacitancia, inductancia, reactancia… son parámetros bioeléctricos que miden el estado bioenergético de todo nuestro organismo a nivel físico, psíquico y emocional. Cada una de nuestras células emana una energía y esta energía registra una frecuencia. (...) La biorresonancia capta la frecuencia de nuestro organismo”. Dory Martínez, profesora licenciada y directiva de la Asociación de Biorresonancia Europea.

Umm: ¿Algún médico en la sala? ¿NO? Pues nos vale con un electricista o un técnico en motores y magnetos. Pero hay mas...

* "A través de los electrodos de policarbonato que el paciente tiene conectados, pasa la información frecuencial del cuerpo humano a la caja de biorresonancia, la cual decodifica dichas frecuencias y luego quedan registradas en el programa médico instalado en el ordenador. El profesional estudia los valores de su paciente reflejados en el programa médico, los valora y, mediante un sistema de retroalimentación los corrige, efectuando de este modo terapia al paciente sobre aquellos parámetros que el profesional ha observado alterados. Esto hace que los síntomas del paciente disminuyan o remitan, dependiendo de la alteración que sufra su organismo". Xavier Ruiz, presidente de la Asociación de Biorresonancia Europea.

Si esto no es decir que cura... ¿No tiene las autoridades nada que decirles a estos pseudo-curanderos cibernéticos sacacuartos? Pero terminamos con otra perla:

* “No hay ningún otro sistema en el que puedas tratar y valorar a la persona a nivel físico y emocional. El sistema tiene autofocus, lo que significa que al interactuar con el subconsciente de la persona, el mismo sistema regula las microfrecuencias que este emite para un resultado más óptimo y rápido. El SCIO es un sistema totalmente objetivo por lo que el terapeuta no puede influir en los resultados, como ocurre en el caso del sistema de sondas de punto. El sistema calibra al paciente a la misma velocidad de reacción de la propia persona, mide sus índices y los campos geo-electromagnéticos de la zona o sala donde se está produciendo la terapia. Con lo cual lo hacen infinitamente exacto, para poder posteriormente hacer el testado de reactividad de más de 10.000 substancias que contiene el programa médico. Evalúa la información psicoemocional, y trabaja a nivel de inconsciente, porque el paciente sabe su síntoma, pero no qué es lo que lo provoca, de esta forma también se pueden averiguar traumas, algunos de ellos desde la infancia. El inconsciente es como un disco duro donde se va guardando toda la información de lo que nos ocurre, con lo cual sólo nos es necesario disponer de un dispositivo que nos permita la lectura frecuencial de este disco duro. El SCIO está preparado para eso”. Isidro Oliu, directivo de la Asociación de Biorresonancia Europea

¿Por qué se permite que semejantes disparates no tengan la tarjeta roja del árbitro regulador del sistema de juego? Los ciudadanos quieren estar sanos y están deseando que algún remedio les ayude en sus males. Y confían en que las autoridades sanitarias vigilen a los que comercian con la salud. A mi me parece que estos charlatanes se han pasado de la raya, están abusando de la confianza de la gente y cogiendo su dinero impunemente. Consultar esta página para ampliar datos críticos sobre la bio-resonancia: Pirámides del cerebro.

Para terminar un inquisitivo visitante "Anónimo" de este blog plantea una razonable pregunta a este administrador en un comentario al artículo sobre el Quantum publicado en mayo : "¿Ha probado usted el Quantum SCIO?"

Parece que para poder criticar a este aparato, de presuntas capacidades de diagnóstico médico y de sanación, es preciso haberlo probado. La verdad es que es una pregunta inicial, y aparentemente, lógica: Uno no puede decir, por ejemplo, si un alimento le gusta o no hasta que lo prueba. Uno no puede decir realmente nada propio sobre algo hasta que con los sentidos lo experimenta.

Y sin embargo también es cierto que en la vida funcionamos con un tipo de conocimiento aprendido de otros (familia, sociedad, maestros), y no por nuestra experiencia directa. Y, además, también tenemos un criterio intuitivo que nos permite movernos por la vida con cierta seguridad: ¿Alguien necesita tirarse desde un décimo piso para comprobar que sufrirá daños, dolor, y seguramente la extinción, al tocar el suelo? ¿No evitaremos casi todos los humanos realizar esta prueba y confiar en nuestra intuición sobre los resultados esperados?
De la misma forma, y a una escala menos dramática, nos conducimos por la vida con nuestros criterios, valores y sentido crítico: Cada uno con el nuestro. Y esa facultad mental es la que nos hace discernir sobre lo aparente y lo real. Cuando contemplamos los prodigios que un mago es capaz de realizar ante nuestros ojos, aunque éstos nos digan que parece REAL, sabemos que hay ciertas cosas que son imposibles o muy difíciles de existir...

El Quantum SCIo dice que diagnostica y trata "la reducción del estrés, insomnio, depresiones, adicciones en general, reprogramación del ADN". Y aquí una captura de la pantalla en la que se ve algo de esto:

¿Sabe algo de inglés? Porque lo que señala esta pantalla es impresionante: "DNA Tingle", "Scan and repair genes", "DNA teliomere repair", "NLP addiction treatment sugested", "Attempt electrical repair", "Insert Chromosome". Para los que no lo entiendan, pretende detectar "Hormigueos de ADN", "Scaneo y reparacion de GENES", "Reparación del teliómero del ADN", más arriba indica "Surerido tratamiento de PNL por adicción (Programación Neuro-linguistica)", "Intentar reparación eléctrica"...

Bueno, pues mi sentido crítico me dice que esto que estoy leyendo es parecido a esto:


¿Hace falta probar ciertas cosas que nos ofrecen los vendedores... para saber con certeza que no son válidas, útiles, eficaces?Veamos algunos ejemplos y casos prácticos:

Aquí le presento el no va más de la contraconcepción con sentido estético: Un condón de ganchillo que hace algún tiempo causó furor en ciertos ambientes cortesanos. ¿Le hace falta a usted probarlo para no sólo dudar, sino saber con certeza que no impedirá a sus espermatozoides campar a sus anchas por el útero de su compañera sexual?


Otro ejemplo: Si le ofrecen esta bicicleta a buen precio ¿necesita probarla para saber que, como bicicleta, no andará una kk?

¿Y esta tetera? ¿su sentido común no le dice que hay algo raro en ella que la hace dudosa para servir para lo que se supone que debe valer una tetera?

Bueno pues a mí tampoco me hace falta probar el Quantum SCIO para saber que es una máquina de diagnóstico y sanación muy DUDOSA. Porque cuando miro el aparato y me dicen que :

[" Combina varias disciplinas terapéuticas y tratamientos como:
PNL, electro-acupuntura, programa dental, tratamientos neurológicos, biorritmos, iridiología, sistema hormonal, equilibrio-mente-emociones, fitoterapia, antienvejecimiento, degeneración y cáncer, terapia del tejido adiposo, sistema endocrino, homeopatía, homotoxicología, nutrición, tratamiento del dolor, regeneración de tejidos, craneosacral, terapia espinal, terapia deportiva, sistema inmunológico, alergias, circulación, sistema linfático, músculos, huesos, tendones, digestión, fatiga crónica, aumento de inteligencia, déficit de atención, terapias energéticas, tratamientos del aura y chakras, cromoterapia, colesterol, terapia depolaridad, vitalidad celular, terapia trivectorial y hololingüistica, bloqueos emocionales, mentales y energéticos. Reducción del estrés, insomnio, depresiones, adicciones en general, reprogramación del ADN.]


... Mire usted: Hay cosas inútilmente complicadas y otras ininteligibles. Yo tengo una formación cultural normal, aprendí algo de química, física, y anatomía en el colegio... y esto que dice que hace el SCIO es IMPOSIBLE . Y no hace falta que lo pruebe en mí mismo para saberlo. Ni frecuencias, ni bio-resonancias, ni campos electromagnéticos desde electrodos en nuestra piel pueden descubrir todo lo que dice el SCIO y mucho menos SANAR.


¿Qué cree usted que pasará si alguien trata de disparar con esta escopeta?
No hay mucha diferencia entre decir que saldrá una bala y dará en el blanco y lo que dicen que hace el Quantum SCIO. Pero allá cada uno con lo que decida creer e imaginar. Compre todo lo que quiera , es su dinero, y si dice que además le cura, me alegro por usted.

¿Es la meditación una violencia contra el organismo? U.G.

"Cualquier esfuerzo es violencia.
Cualquier cosa que usted haga con el pensamiento para crear un estado de paz en la mente está usando la fuerza y entonces, es violencia. El yoga, las meditaciones, las plegarias, los mantras, son todas técnicas violentas. El organismo viviente es muy pacífico; usted no tiene que hacer nada. Al funcionamiento pacífico del cuerpo no le interesan un comino vuestros éxtasis, beatitudes, y estados de dicha.

El hombre abandonó la inteligencia natural del cuerpo. Por eso digo - esa es mi canción trágica - que el día en que el hombre experimentó esa conciencia que lo hizo sentirse separado y superior a los otros animales, en ese momento comenzó a sembrar las semillas de su propia destrucción. Esta retorcida visión de la vida está empujando lentamente a todo el pensamiento hacia la total aniquilación. No hay nada que ustedes puedan hacer para detenerlo.
No soy un alarmista. No tengo miedo, no estoy interesado en salvar el mundo. La humanidad está condenada de todas formas. Todo lo que digo es que la paz que están buscando ya está dentro de ustedes, en el funcionamiento armonioso del cuerpo." U.G.
...

Somos pensamiento, somos mente que recuerda, mide, valora, calcula, enjuicia, saca conclusiones, duda, proyecta, imagina. Somos mente conectada a otras mentes humanas, con la historia, el entorno, los medios.

Vamos recorriendo un camino: En la infancia experimentamos las emociones básicas, aprendemos el leguaje, se pone en marcha nuestro desarrollo cerebral, nos vamos adaptando al medio, aprendemos a sobrevivir más psicológicamente que físicamente (en las sociedades desarrolladas) en el entorno social. Desarrollamos una identidad, un yo, una personalidad. Somos alguien, un humano diferente, individual. Nos vemos a nosotros mismos, nos reconocemos, nos recordamos a nosotros mismos.

Si tenemos la suerte de poder levantar un poco la cabeza de las tareas que desarrollamos para la supervivencia (Maslow) pasamos a poder mirar la vida y plantearnos cosas. Vemos nuestra vida y como está condicionada, conformada por nuestra manera de pensar, de ser y por la sociedad que nos rodea. Vemos otras posibilidades vitales, otros deseos, otras realizaciones: Nos otorgamos derechos a esto y a lo otro ( no me refiero a libertades) sino a desear más y más, a tener mejores cosas, más posesiones, más éxito, más felicidad, más placer. O algunos quieren trascender, iluminarse, alcanzar la meta de la dicha en esta tierra.

De toda nuestra historia, la humana, la que nos contamos continuamente a nosotros mismos, y unos a otros ¿qué queda sin el pensamiento? Vida. Si pasamos a la especie humana por el cedazo de la vida, que caiga abajo sólo la Vida, la energía de elemento común con el resto de los animales... vemos lo que ha quedado retenido en la malla: El pensamiento humano. Para lo bueno y lo malo. Y por supuesto que esta propia consideración es también, obviamente, un pensamiento, un juicio.

Parece que tenemos, con ese pensamiento, una ventaja competitiva con los otros animales, pero a la vez se nos incrementan los problemas vitales. Es cierto que sobrevivimos ( no a los virus; y ya veremos si a nosotros mismos no nos aniquilamos). Pero no nos paramos ahí. Queremos más. No nos contentamos con esta existencia, este latir, estos sentidos en un cuerpo efímero. Y viene el sufrimiento. La angustia. Unos problemas de los que carecen los animales.

Y aparecen las religiones, las disciplinas, la psicología, las drogas de todo tipo químicas o virtuales para ayudarnos en los caminos correctos, la redención, el consuelo, la esperanza o incluso la dicha y la felicidad.

Parece que , al fin y al cabo no podremos librarnos del pensamiento, de nuestra mente, de nuestro yo. Habrá que aceptar que esto es así y relajarse, dejar de empujar el río, y simplemente sentir la vida, fluir con ella. ¿El pensamiento? Pues también dejarlo fluir, a su rollo. Parece que sólo dejará de estar presente con la muerte. Así que mejor aprendemos a manejarnos bien con él. No dándole demasiada importancia, pero tampoco negándosela. Porque ¿no es absurdo? ¿quién está diciendo estas cosas? Mi pensamiento, mi yo...

No sé si es humo imaginario en mi interior pero aunque me da satisfacciones y me es muy útil... a veces me hace sufrir lo indecible. Mejor no creernos demasiado lo que diga. Sus juicios de valor continuos suelen ser válidos para la vida... pero en muchísimas ocasiones tremendamente dañinos y dolorosos para la calidad de esa vida.

Yo seguiré haciendo meditación sin más objetivo que contemplar mi vida, serenarme, igual que otros se van de pesca o escriben. Pero la verdad, me resulta liberador no tener que ponerme a luchar contra mis pensamientos, a desear que paren, a buscar que hagan más lentos, poner la mente en blanco, etc.

Tengo la sensación de que todo esto es un camino sutil, puede ser muy revelador y positivo... o como te despistes te caes por el abismo de la locura... Me voy a pescar, bueno o lo que es lo mismo a seguir experimentado e investigando sobre esto tan curioso que es la Vida.

Os recomiendo, reíros conmigo de los títulos, los siguientes libros:

Meditación sin gurús. Clark Strand
La felicidad sin recetas. Jose Luis Cano
Budismo sin creencias. Stephen Batchelor

Y si queréis somenterlo TODO a desmontaje y quedaros en pelotas sin referencias...:

U.G. La mente es un mito

Meditación y vida: La felicidad y la muerte.

Me gustaría que algún humano de otra cultura, otra historia social me pudiera transmitir lo que para él significa el concepto, y la realidad, de la felicidad.

En mi caso, hijo de la cultura occidental (¿occidental con respecto a dónde?... Para los chinos América es Oriente, para los americanos, Europa es oriente… esto sigue siendo etnocentrista, pero sigamos) y, sobretodo, judeocristiana, hemos mamado hasta los tuétanos que la felicidad en este mundo, en esta vida, es imposible. Nos han contado, y les hemos creído, que somos criaturas de un Dios, un ente superior, que estábamos felices en un paraiso pero que por oscuras razones, perdimos ese estatus. Y entonces se nos condenó a una vida efímera (no eterna) con un cuerpo sometido al dolor, la enfermedad y la muerte.

Ahora se nos dice que, en fin, que eso era una metáfora, una historia antigua, que no fue así exactamente, que tampoco existe el infierno... Pero la inmensa mayoría de los humanos (cristianos, musulmanes, judíos) de este planeta cree en un Dios con voluntad creativa de vida, del que proviene y, sobretodo, cree en una vida eterna tras la muerte física.

Hay un error de partida en nuestra sociedades y era lo que quería mostrar con mi relato de los Akiyaki. Desde que nacemos no se nos muestra la vida tal y como es, sino tal y como deseamos que sea. De padres a hijos, e influidos por todo el entorno cultural, se transmite una idea religiosa o ... nihilista, fatalista, hedonista de la vida. O una mezcla de estos componentes.

Nos hemos dejado engañar por nuestra historia, y luego permanecemos en el engaño.
La pequeña idea de la que hoy me he dado cuenta es de que es imposible la felicidad verdadera sin una observación y una aceptación clara de la vida tal y como es: Efímera, con dolor, envejecimiento y muerte. Por supuesto la idea no es mía, es budista y la leí hace algún tiempo. La diferencia es que hoy ha entrado en mi espacio de consciencia, no se ha quedado en la mente intelectual. Es una certeza, una verdad sentida. No puedo ser feliz sin aceptar la vida tal y como es. Ahora sé por qué me quedaba sin respuesta ante esa pregunta, o al final reconocía que era imposible… en esta vida. Me parecía que la felicidad es propia de estar el paraiso celestial. Y como no creía ya en eso... tocaba torcer el morro y resignarse.

Ahora sé que seré feliz cuando acepte simplemente ser, existir, latir en este momento, estén como estén mis otras circunstancias. Seré feliz cuando acepte nacer y morir en cada momento, con lo que traiga el día de placer y dolor, de salud y enfermedad, porque esa y no otra es la realidad de la vida… mientras mi organismo permanezca en esta forma.

La etimología de la palabra aceptar nos recoloca: Viene del latín “acceptare”, recibir.

Si nos olvidamos de engaños e ilusiones históricas y culturales y observamos la vida tal y como es, dejando la mente y su parloteo en un segundo nivel, la vida para un humano ( que es consciente o puede serlo, a diferencia de los animales), implica recibir la posibilidad de vivir. Sólo eso. Recibir, aceptar la vida. O rechazarla... acabar con la propia vida.

Pero nos complicamos la existencia con nuestros juegos mentales. Queremos ser algo más. Nos creemos con derecho a ser algo más. No nos gusta la vida así presentada. La tomamos pero a regañadientes. Con condiciones, con apaños psicológicos, con resignación o con abierto rechazo, ira, angustia. No queremos envejecer, ni enfermar, ni desaparecer. Queremos tener placer y nunca dolor. No queremos morir, ni perder nuestra identidad, nuestro amado "yo".

Para los que se atreven a mirar de frente la vida, para los que buscan algo más y ponen en cuestión lo aparente, este texto de Stephen Batchelor, hablando de la meditación budista:

“Puede que descubramos que la meditación sobre la muerte no es un ejercicio morboso en absoluto . Sólo cuando perdemos el uso de algo que damos por descontado ( si perdemos el móvil o nos quedamos tuertos) nos vemos sacudidos al reconocimiento de su valor. Cuando recuperamos el teléfono o nos curan el ojo, gozamos y nos alegramos brevemente de su restauración, pero no tardamos en volver a olvidarlos. Al darlos habitualmente por descontados, dejamos de ser conscientes de ellos.

De la misma manera, al dar la vida por descontada, dejamos de notarla. (Hasta el extremo de que incluso nos aburrimos y anhelamos que pase algo emocionante). Al meditar acerca de la muerte, paradójicamente tomamos conciencia de la vida.

¡Qué extraordinario que es estar aquí!. La conciencia de la muerte puede hacernos despertar a la sensualidad de la vida. La respiración ya no es una inhalación rutinaria de aire, sino una toma parpadeante de vida. Ahí nos lleva la meditación.”

La verdad, aunque duela, tranquiliza, nos da la serenidad de una certeza. La única que tenemos.

Cellfood y Everett L Storey. Fraude y charlatanes. 2ª parte.

Un charlatán resbala cuando se sale de sus juegos de prestidigitación conceptual, su verbórrea retórica pseudocientífica y ecléctica, y pasa a dar un dato concreto, investigable, de los que quedan recogidos en algún registro público: Los vendedores de Cellfood aseguran que el reconocimiento público a los maravillosos logros terapéuticos logrados por Everett L. Storey, investigando el deuterio para la salud humana, se recogieron en la aprobación por el Congreso de los Estados Unidos de la famosa Deuterium Freedom Act of 1985

Pero, y aquí viene el patinazo, el hilo por el que podemos encontrar el ovillo, ...dicha acta no existe
¡ay! ¡que se lo han inventado!!

Cualquiera puede comprobarlo además dandose una vuelta por los archivos del Congreso de los EE. UU o en sus bases de datos.

Y entonces nos quedamos ya con la mosca cojonera rondándonos los mismísimos. ¿Por qué han mentido en esto? ¿Para qué necesitaban inventarse este documento?
Está claro: Para dotar a todo el producto y a su creador de un halo de respetabilidad y fiabilidad.

Vamos a ver. ¿Quién era y qué sabemos del inventor Everett L. Storey?

Resulta que según dicen algunos vendedores de “cellfood” era:

-Microbiólogo y químico. Fue uno de los científicos que participó en el Proyecto Manhattan que dió lugar a la fabricación de la bomba H, el abominable ingenio que en 1945 arrasó las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

- Inventor de la tecnología usada en el mecanismo de disparo que permitió existir a la Bomba de Hidrógeno. Sólo que tanto él como sus colegas sufrieron también las consecuencias de aquello ya que resultaron afectados por las radiaciones a las que se expusieron durante el proceso de desarrollo y fabricación de las bombas. Impulsado pues por la necesidad y por el remordimiento ante la masacre que las bombas provocaron, como posteriormente confesaría decidió buscar un remedio que evitara su muerte y la de las demás personas afectadas por la contaminación.

(Todo esto también se lo han inventado, es totalmente falso)


Alumbraría así un invento que consideró aún más potente que la bomba atómica ya que a su juicio constituía "la llave para el tratamiento de cualquier enfermedad". Y quizás la prueba de la veracidad de su afirmación es que el hallazgo no sólo le salvó la vida sino que le permitió vivir hasta los 80 años (falleció en 1994).


( Triste mentira . Murió, parece que de cáncer, tras varios años de enfermedad a los 73 años)
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Ni siquiera los charlatanes de Discovery Salud se molestan en investigar un mínimo: Lo único que se ha podido encontrar sobre este señor es su obituario en Agosto de 1988 en un periódico local de Santa Paula (California, USA). En él se nos informa de que



Nació en Colorado Springs el 6 de Septiembre de 1914. Se le reconoce como
inventor (no hace falta título alguno para eso) y escritor.Fue a la Universidad de Chicago desde 1932 a 1935, pero no sabemos qué estudió ni si llegó a licenciarse en alguna especialidad.

En su libro "Beyond Belief" escribió que "un juego por él inventado formó parte de la creación de la Bomba de Hidrógeno".

Su única aportación real como inventor fue un producto para enriquecer la tierra llamado "Open All" que había inventado un amigo suyo y que él mejoró.

Escribió libros sobre Fútbol Americano y fue miembro de la Cámara de Comercio de Ventura y Santa Paula. Editó el Donnelly Advertiser de Chicago entre 1942 y 1946, y el West Magazine Inc.


Volvamos a lo que mantienen los vendedores de Cellfood sobre Storey:

-Dicen que participó en el proyecto Manhattan y que enfermó con las radiaciones. ¿Por qué no aparece en ninguna lista de los científicos de dicho proyecto? Porque es Falso

-Dicen que su investigación y descubrimientos sobre el agua pesada fueron esenciales. ¿Por qué no se le recoge en ningún informe ni enciclopedia oficial en dicho campo? Porque es Falso

-Todo el mundo habla de su libro "Beyond Belief" ("Más allá de la creencia"). Si es, como dicen los vendedores de Cellfood, la fuente original de los datos ofrecidos por Storey, ¿por qué no se reproducen sus páginas? Porque casi nadie lo tiene, nadie lo ha leido, sólo se publicó en inglés... y quien lo tiene, si publicara su contenido... a más de uno se le caía el chiringuito. Este señor reconoce que inventó un tratamiento para enriquecer el suelo, "Open All", luego le cambió el nombre a "Cellfood" y luego vinieron los vendedores de humo...

Fue en 1956-57 como editor de las revista West Magazine cuando entró en contacto por primera vez con el sulfato de deuterio a través de las declaraciones de LEE TEDDY REYNOLDS para hacer crecer plantas en cualquier tipo de suelo...

Un señor tan importante, con tantos intereses por la curación por la humanidad y con, según sus acólitos, tantos reconocimientos...

¿Cómo es que no aparece en ningún registro público?
¿Cómo es que no se realizó ningún tipo de conmemoración a su persona y a sus descubrimientos a su muerte y sólo aparece esta nota en un periódico local?

Para vergüenza de sus vendedores aquí se pueden ver las ÚNICAS publicaciones, bastante curiosas, de nuestro famoso (?) inventor.
Tal parece que unos avispados vendedores de magia se han fabricado a su conveniencia la imagen virtual de un insigne investigador y descubridor de la panacea de la salud universal. ¡Y no es un medicamento!

Si todo lo presentado por las webs de los vendedores, respecto a la biografía y logros de Everett L. Storey, es FALSO. ¿Qué actitud se nos puede quedar respecto al producto que dicen que él inventó? Pues de dudas más que razonables. Pero sigamos investigando...

Tomemos Cellfood y sintamos su composición:

Sólo comentaré unos pocos de los muchos minerales que dice contener este milagroso producto "CellFood". Abróchense los cinturones que vienen curvas:

-Actinio: Es un metal radioactivo blando que reluce en la oscuridad, se encuentra sólo en trazas en los minerales de uranio. Su radiactividad es del orden de 150 veces la del radio, haciéndolo útil como fuente de neutrones; al margen de ello, no tiene aplicaciones industriales significativas. El Actinio se emplea en medicina en la producción de Bismuto Bi-213 utilizado en radioterapia. (Los consumidores de Cellfood deben brillar en la oscuridad como La Masa.)

- Gandolinio: Presenta una excepcionalmente alta absorción de neutrones, por lo que es usado para el blindaje en la radiografía por neutrones y en los reactores nucleares. También se usa en resonancias magnéticas como agente de contraste intravenoso. (Umm vaya , además de La Masa si tomamos Cellfood , nos converiremos en Iron Man)

-Neón: Es un gas noble, incoloro, prácticamente inerte, presente en trazas en el aire, pero muy abundante en el universo, que proporciona un tono rojizo característico a la luz de las lámparas fluorescentes en las que se emplea. Otros usos del neón que pueden citarse son: Tubos de televisión ; el neón licuado se comercializa como refrigerante criogénico.

(Me estoy acojonando por momentos. Menos mal que Cellfood no es una medicina. Simplemente cuando lo tomas te puedes convertir en un mutante con todos los poderes de los miembros de la Patrulla X)

-Tecnecio: Es un metal radiactivo de color gris plateado. Se usa en medicina nuclear para efectuar una amplia variedad de pruebas diagnósticas. La mayoría del tecnecio producido en la Tierra se obtiene como subproducto de la fisión del 235U en los reactores nucleares y se extrae de las varillas de combustible nuclear. Dada su inestabilidad, el tecnecio es extremadamente poco abundante en la Tierra. No desempeña ningún papel biológico y, en condiciones normales, no se encuentra en el cuerpo humano. El riesgo principal cuando se trabaja con tecnecio es la inhalación del polvo; la contaminación radiactiva que esto produce en los pulmones supone un riesgo muy significativo de cáncer. Para la mayoría de trabajos con tecnecio, la manipulación cuidadosa bajo una campana extractora suele ser suficiente.

Xenón: Gas noble inodoro, muy pesado, incoloro, el xenón está presente en la atmósfera terrestre sólo en trazas. El uso principal y más famoso de este gas es en la fabricación de dispositivos emisores de luz tales como lámparas bactericidas, tubos electrónicos, lámparas estroboscópicas y flashes fotográficos, así como en lámparas usadas para excitar láseres de rubí, que generan de esta forma luz coherente. Otros usos son: * Anestésico en anestesia general. En instalaciones nucleares, se usa en cámaras de burbujas, sondas, y en otras áreas donde el alto peso molecular es una cualidad deseable.

Esto ya no tiene gracia. No me quedan ganas de hacer bromas. ¿Por qué dicen los vendedores que Cellfood contiene estos minerales tan raros y peligroso para la salud?

Pero algunos incluso van aún más lejos, diciendo cosas como éstas:

Aplicaciones del Cellfood
Centenares de testimonios indican que el Cellfood reporta algún tipo de beneficio terapéutico en casos de alergias, artritis, asma y otras alteraciones respiratorias, cirrosis, cáncer, cándida, dolor post traumático y lesiones, enfisema, astenia, fatiga crónica, catarro, diabetes, eczema, gota, trastornos cardiacos, herpes simple, infecciones renales, hipertensión, impotencia, sida, trastornos menstruales, desórdenes nerviosos, pérdida de memoria, Alzheimer, psoriasis, anemia, lupus, infecciones víricas, envejecimiento prematuro, piel frágil y desvitalizada, calambres musculares y rigidez muscular, entre otras afecciones. Asimismo, aumenta la capacidad aeróbica del individuo para realizar actividades atléticas.

¿No es el clásico ejemplo de medicina milagrosa curalotodo? Lo que vale para todo... es sospechoso

Como siempre, termino indicando que cada uno es libre de gastarse el dinero en lo que quiera. Pero cuando alguien dice que un producto, un preparado, tiene determinados beneficios para la salud debe DEMOSTRARLO. Pero no con simples testimonios ( no hay nada menos fiable que los testimonios personales ) sino con un sistema, un método que permita atestiguar y comprobar que lo que se dice es VERDAD: Pruebas de laboratorio independientes, con controles científicos. ¿Por qué ? Pues porque sencillamente es el menos malo de todos los sistemas de comprobación de las cosas.

Y, por favor, un suplemento alimenticio NO puede ser presentado como que tiene propiedades TERAPEUTICAS en enfermedades tan graves como las señaladas anteriormente. Eso es un verdadero abuso y desprecio absoluto por la gente que sufre.

Y ahora... venga, a recibir miles de posts de enardecidos consumidores (?) de CellFood atestiguando que a ellos les ha ido maravillosamente bien y que a alguien de su entorno le ha salvado la vida. Además harán oídos sordos a las falsedades aquí presentadas, se aferrarán a las mentiras repitiéndolas fervientemente y no desacreditarán fehacientemente nada de lo expuesto.

Mientras a los consumidores no los haya convertido en una luciérnaga radiactiva con esos minerales raros ... aunque no creo, dado que a este suplemento alimenticio sólo se le exige, por parte de la autoridades sanitarias, que no sea NOCIVO, no que cure, ya que no es un medicamento.

Pero me preocupa que haya gente que se prive de un mejor tratamiento contra su enfermedad confiando en este suplemento que, aunque no es medicamento, sus vendedores lo venden con propiedades superiores al mejor de ellos.

Paz y salud para todos.

Cellfood: Gotas de Oxígeno. Fraude y charlatanes 1


Los que nos dedicamos a mirar críticamente el mundo que nos rodea hay veces que nos sentimos realmente pequeños, abrumados por las montañas de falsedades y mentiras que se vuelcan en la red y en la sociedad por otras personas, unas a sabiendas de que lo que venden es un engaño, un fraude, otras porque realmente creen y quieren creer en las propiedades atribuidas a lo que compran.

Si hacemos una búsqueda por Internet de lo que es CellFood y quién fue Edward L Storey nos quedaremos impresionados de los centenares de páginas que venden este producto, que lo ensalzan y de las maravillosas historias que cuentan de su inventor Edward L Storey.

Por el contrario no hay más de una o dos páginas que pongan en cuestión al producto que se presenta como: “CELLFOOD, suplemento alimenticio. Este producto no es medicamento. El consumo de este producto es responsabilidad de quien lo usa y de quien lo recomienda. CELLFOOD está fabricado por Nu Science Corporation, USA.”

Lo que dicen sus creadores y vendedores que es CELLFOOD:

1. La fórmula Cellfood es el suplemento alimenticio por excelencia. La fórmula Cellfood provee al usuario de un compuesto fácilmente asimilable compuesta por 34 enzimas, 17 aminoácidos, 78 entre elementos principales, oligoelementos y minerales. Los minerales han sido científicamente seleccionados (?) y son los mejores disponibles (?), 34 de los cuales son extraídos de la tierra (plantas fosilizadas (¡!¿?) extraídas de la tierra virgen (¡!¿?) y 44 del mar (extraídas de los mares cristalinos del sur que rodean Nueva Zelanda – no refinadas y que todavía contiene los oligoelementos naturales).

[* ¿Sabe esta gente lo que implica el proceso de fosilización? ¿Quedan tierras vírgenes no protegidas? ¿De qué países? Si los fabricantes de Cellfood entran en ellas e instalan sistemas de extracción, minas y fábricas allí ¿no dejarán de ser vírgenes? ¿Cómo saben dónde buscar y desenterrar plantas fosilizadas? ¿Cuántas consigue Cellfood en estas ignotas tierras virgenes? A razón de 1.300 euros por litro vendido de Cellfood ( 40 euritos los 30 ml) no será más rentable esta industria que buscar y explotar petróleo??]

2. CELLFOOD® mejora la biodisponibilidad del oxígeno para el cuerpo con su capacidad única de “disociar” las moléculas de agua en el interior del cuerpo (liberando así una abundante cantidad de oxigeno y de hidrogeno naciente directamente dentro de las células).

[* Esta afirmación química es tan dudosa que precisa una prueba mínima de laboratorio. No puede decirse esto y quedarse tan pancho. Va en contra de todo lo conocido y DEMOSTRADO del funcionamiento químico del cuerpo humano. Las células reciben el oxígeno a través del proceso químico que desarrolló la madre naturaleza: LOS PULMONES . No parece que el estómago sea el camino natural para repartirlo. Pero pronto aparecen humanos dispuestos a "mejorar" lo creado por la naturaleza, eso sí sustituyendo algo que es gratis EL AIRE, por algo que es carísimo y de no demostrada viabilidad...]

3. Dosis: 8 gotas x 3 veces al día, haciendo CICLOS de 90 días de toma y 30 días de mantenimiento con 8 gotas por las mañanas. Este procedimiento permitirá al cuerpo desintoxicarse (¡?) lentamente sin sufrir los efectos colaterales (¿?) de la desintoxicación (crisis de curación).

[* ¿Desintoxicarse de QUÉ ? ¿Pero Cellfod no es un suplemento alimenticio? Entonces cómo es que nos permitirá librarnos de "un veneno o un tóxico, o por la acción lenta de sustancias nocivas para el organismo" en la definicón del diccionario? ¿Además ahora resulta que SÍ tiene efectos colaterales un suplemento alimenticio?]

4. Si se necesita una mayor energía, por la tarde, repetir las indicaciones arriba señaladas, con 8 -12 gotas media hora antes de la cena. Para obtener mejores resultados usar agua mineral con bajo residuo seco (baja mineralizacion): los productos químicos que se encuentran en el agua del grifo no purificada pueden reducir la eficacia de CELLFOOD®. CELLFOOD® puede ser tomado también en cualquier momento, por ejemplo, después de una comida copiosa para ayudar a la digestión.

[*¿Y por qué ayuda a digerir las comidas copiosas? ¿Dónde están las pruebas de laboratorio?]

* Evitar el contacto con materiales naturales, orgánicos o a base de petróleo (como por ejemplo seda, algodón, lino, lana, piel, laminas de acero o piel sintética).CELLFOOD® contiene enzimas digestivas y metabólicas que se encargan de degradar materiales orgánicos.

[*Olé. ¿De qué material está hecha la botellita de Cellfood? Parece de plástico derivado del petróleo. ¿Y no se lo come? ¿Un suplemento alimenticio con enzimas puede degradar "láminas de acero"?]

* Mantener CELLFOOD® alejado de móviles, ordenadores, frigoríficos, hornos, microondas o aparatos que emiten ondas electromagnéticas que reducen la potencia del producto.

[* ¿por qué? ¿Es que contiene metales susceptibles de magnetizarse? ¿Y qué más nos le da eso a nuestras células que no son de metal ni magnetizables?]

Cellfood es un suplemento alimenticio, no un medicamento, no provoca efectos secundarios, carece de contraindicaciones y su consumo colabora al buen funcionamiento y bienestar del organismo.

Se pueden verificar síntomas como dolor de cabeza, molestias estomacales, estreñimiento, diarrea, una disminución inicial de la energía, u otros síntomas de un posible proceso de purificación. Esta reacción de desintoxicación está causada por el incremento de los niveles de oxígeno en la sangre y en la circulación linfática a nivel celular.

[* Si estos no son efectos secundarios ¿qué son terciarios, primarios? ¿daños colaterales? ¿imaginaciones paranoicas de un mal paciente?]

Cellfood se crea a través de un proceso propietario de nueve meses (Curioso, igual que un embarazo o ¿quizás una fermentación con el
método champenoise?), en el que estas substancias naturales ricas en nutrientes son mantenidas en una suspensión de deuterio (un isótopo del hidrógeno) de carga negativa.

Esto es lo mismo que no decir nada: El agua contiene un átomo de deuterio por cada 6.500 átomos de hidrógeno… y lo de la carga negativa es una cualidad de la que no nos informan de su utilidad (no tiene sentido).

Cellfood es un concentrado mineral coloide super energetizado Di-base, Di-polo de Sulfato de deuterio (¡?) que procura una increible fuente de oxígeno y un sistema de entrega al cuerpo a nivel celular.”

. El sulfato de deuterio es un compuesto formado por dos átomos del isótopo deuterio, un átomo de azufre y cuatro átomos de oxígeno, representándose como D2SO4, es el ácido sulfúrico, pero con deuterio en vez de protio que es el isótopo cuya abundancia es mayor... ¡Ay madre!

Más investigaciones acongojantes en el siguiente post...

La lucha entre el New Age y la Ciencia. 1. Presentación.

Las personas con problemas de salud física o psíquica tienen la necesidad de buscar remedio para ellos. Antes de la instauración de la Seguridad Social, acudir al médico era una posibilidad que sólo excepcionalmente se podían permitir muchos españoles. Por eso era habitual en la España del hambre la proliferación de curanderos, barberos y sanadores que hacían las funciones de médicos aunque con métodos y medicinas menos comprobados en su efectividad que los científicos reconocidos en las escuelas y universidades.

En los años sesenta junto con el movimiento hippie se desarrolló otro movimiento contracultural y antibelicista llamado New Age (Nueva Era). Tiene multitud de facetas dado su carácter ecléctico y sincrético de integración de todo tipo de creencias religiosas, filosóficas, esotéricas, y con ideas pseudocientíficas.

En el terreno de la salud en los últimos años se han ido presentando de modo continuo, ante la sociedad occidental, nuevas y antiguas disciplinas neoeristas salutíferas, ahora dotadas de nuevos envoltorios propios del marketing actual pero siempre con el marchamo propio de este movimiento contracultural, el sello de “calidad humana”, el tratamiento “holístico” de la enfermedad. Estos puntos son los que hacen sonrojar de vergüenza a la medicina tradicional que durante tanto tiempo ha realizado un tratamiento despersonalizado del paciente y con una miopía en la especialización; por el contrario no aceptan los criterios de verificación y prueba exigidos por el método científico, remitiéndose al testimonio individual como prueba de la validez y eficacia de los tratamientos.

Una de las diferencias esenciales entre ambos sistemas a la hora de tratar la salud y la enfermedad es que para discriminar la eficacia real y propia de un tratamiento terapéutico, en la medicina científica se realizan análisis de doble ciego para que no haya influencias extrañas del paciente ni del terapeuta-analista. Este sistema y la realización de test empíricos en cantidad suficiente permite tener en cuenta los casos de remisión espontánea de la enfermedad —nada desdeñables—, o el efecto placebo (en consonancia con la motivación del paciente para curarse), para finalmente establecer la capacidad curativa del tratamiento en el número significativo de enfermos.

La medicina tradicional no pretende tener respuesta para todos los males. Y es evidente que los intereses económicos contaminarán muchos de sus caminos y profesionales. Pero eso no desacredita la validez del método científico como el más plausible, por el momento, a seguir. Al contrario, las medicinas alternativas utilizan frecuentemente no el doble ciego, sino el doble juego de por un lado utilizar terminología científica en aluvión, traída de diferentes ramas en un totum revolutum para ganar apariencia precisamente de “imagen seria científica”, y por el otro negarse a someterse a la verificación propia del método científico: la comprobación empírica con repetición de análisis y resultados.

Muchos sistemas de salud en diferentes países permiten el ejercicio de estas actividades paramédicas y la venta de sus remedios medicinales no porque se haya demostrado que funcionan y curan sino porque, muy al contrario, se ha demostrado que NO SON NOCIVOS para la salud. Este es el caso de España. Y mucha gente cree que en el caso de un remedio homeopático que presenta el registro otorgado por los ministerios de Industria y Sanidad, presenta los mismos resultados de curación que las medicinas de la farmacopea tradicional, cuando meramente se les ha pedido que acrediten que no hagan ningún daño. Vamos que sean como el agua, o los minerales básicos necesarios para la vida humana.

Todos deseamos estar sanos, todos deseamos curarnos cuando enfermamos. Desde la segunda guerra mundial nos hemos acostumbrado al estado del bienestar. Antes la enfermedad era un accidente vital que se vivía con espíritu trágico, aceptación o resignación. Ahora muchos humanos no aceptamos que la vida pueda conllevar la enfermedad. Y cuando la medicina tradicional no tiene ayuda ni respuesta para nuestros males, buscamos en cualquier sitio. Todo el mundo debería ser libre y estar libre de crítica para hacer con su vida y su cuerpo lo que quiera. El motivo de este post no es criticar a quienes buscan ayuda y consuelo. Lo que me hace escribir para ser leído, por quien el azar designe, es para colocar el contrapeso que conlleva la medicina alopática a la otra medicina homeopática: El sentido crítico. El problema principal que se constata es que los humanos, a pesar de nuestra civilización y aumento de conocimientos, tenemos una propensión a agarrarnos a las creencias. Como no entendemos la vida, nos invade la angustia, la impotencia, la desesperación y buscamos consuelo donde podamos. Ahora estas pseudociencias, pseudomedicinas vienen a ocupar su lugar al lado de las religiones.

También es cierto que muchos científicos se comportan, al defender sus ideas, como fundamentalistas religiosos. No son verdaderos científicos. El científico es un investigador que se pregunta cosas y las respuestas que obtiene sabe que siempre son provisionales y de una certeza relativa, mientras no aparezca otra prueba que la desvirtúe. La duda, la humildad, el trabajo constante, son las brújulas que les representan. Un científico normalmente puede estar más seguro de lo que NO es verdad más que de lo que sabe con seguridad que es cierto. Hay leyes físicas universales ya conocidas que no admiten discusión, simplemente son. Por eso no es posible, por ejemplo, que exista un ser vivo como un dragón volador que escupa a voluntad fuego por la boca. Es físicamente imposible. Porque hay cosas imposibles. Hay otras posibles y otras probables.

La diferencia fundamental entre el mundo científico y el pseudocientífico es que este propone cualquier actividad o disciplina le atribuye tal y cual propiedad, lo reviste de una apariencia atractiva de viabilidad y verosimilitud y, sin más comprobaciones de su eficacia real, coloca tranquilamente su letrero de servicios en venta. La lista crece interminablemente. El Skeptic Dictionary ya recoge la mayoría de ellas.

Poco a poco iré revisando en este blog algunas de estas pseudociencias y pseudomedicinas., especialmente las que aparezcan en mi vida a través de mis amistades y relaciones personales.

¿Por qué me meto en esto en vez de estar cultivando rábanos y haciendo algo útil para la humanidad? Pues sinceramente por influencia de Tintín y el capitán Trueno: Me encanta desfacer entuertos, desenmascarar fraudes y traidores. Me irrita que listillos se aprovechen de las necesidades humanas, de la desesperación y que cojan el camino fácil y el dinero fácil. Gracias a la asimilación del dharma, el camino propuesto por el Buda, vivo mi irritación sin que pase a la frustración o la ira.

Me enfrento con varios problemas. El primero lo he apuntado anteriormente: Este es un mundo tintado de creencias. La gente quiere creer en ello, necesita creer en ello. No pretendo fastidiarles el consuelo. Mi interés está en llegar a los que todavía no han sido “convertidos”, para plantar en ellos la vacuna inmunizadora contra los charlatanes: El sentido crítico. "Piensa por ti mismo", y si te ofrecen cosas extraordinarias, exige pruebas extraordinarias. Y, lo que no se percibe por los sentidos, somos libres de decidir tener fe, intuición, anhelos o deseos de que sea realidad, pero siendo conscientes de que todo ello entra ya en el terreno de lo posible o deseable pero no el de la certeza.

Quisiera apuntar otra cosa muy importante. Me he encontrado mejores personas entre los crédulos magufos esotéricos que entre los escépticos y críticos. Paradojas de la vida. Quizás tendríamos los críticos que meditar al respecto. No es un análisis científico, ni una prueba estadística. Es una impresión vital sujeta a todo tipo de errores propios del subjetivismo. Tengo conocidos y amigos que creen y viven con diferentes pseudociencias, pseudomedicinas, y filosofías y misticismos de dudosa coherencia, cuya bondad personal natural es de una calidad que sin duda me supera a mí y a muchos críticos. Yo deseo que gente como estos “crédulos” invada este planeta porque el universo gana con su existencia.

No estoy para nada en lucha con ellos. Nuestro abrazo destila compasión, respeto y, en muchos casos, amor. Estoy en lucha contra los charlatanes que son conscientes de que venden humo a precio de esperanza y vida humana. Y no es una cruzada. Es algo tan frágil y de efectos tan inapreciables como este blog perdido entre millones de blogs de la realidad virtual de Internet.

Ni siquiera estoy seguro de no ser, yo mismo, como Neo, un programa más dentro de Matrix, que cree ser el Llanero Solitario. Seguiremos, si no hay un fallo en Matrix, informando...

Los minutos devaluados

Hoy, recién levantado, mientras me estaba afeitando, me he sorprendido a mí mismo pasando deprisa por esos instantes del aseo personal, por encima de tantos minutos de la existencia que yo he considerado poco menos que “inútiles”. Son los que dedicamos a las rutinas diarias inevitables y necesarias.

Pero ha sido como encontrar la punta de un hilo que me ha llevado al ovillo de una manera de estar en la vida. No sé cuando empezó, seguramente ya en la infancia. Y tengo la sensación de que es como un filtro que colocamos en nuestra percepción. Arrancando desde la base de nuestra naturaleza que nos hace ir y repetir el placer, lo agradable, y huir del dolor y lo desagradable, se incorpora un sistema automático de valoración continua: Me gusta, no me gusta, bueno, malo, importante, no importante.

Aunque esto es solo una primera impresión y no sé en cómo afecta a todas las esferas de la vida, es decir cómo me hace funcionar en mi relación con el mundo exterior, constato cómo ese filtro me separa de la vida real, de cada instante en que este organismo ES, simplemente latiendo, respirando, percibiendo por los sentidos.

Se ha instalado en mi interior un sistema de discriminación de instantes de vida “valiosos”,“interesantes”, “dignos de ser vividos”, y otros que no merecen la pena, que hay que pasar lo más rápidamente posible o, en todo caso, rellenar de cualquier actividad “más productiva”, “divertida”. Así la vida merece ese nombre cuando se realizan actividades placenteras y muy interesantes: Juego, deporte, sexo, escritura, lectura, conversaciones, fotografía. Pero en cambio “no cuenta” si el tiempo está siendo empleado en rutinas y tareas domésticas, o conducir, o realizar trabajos no interesantes, obligatorios o repetitivos, y todo tipo de esperas en colas, atascos, ascensores, transportes… Ese tiempo, esos momentos parece que los rechazamos, no los queremos, no cuentan como vida.

Pero tengo la sensación de que además ese filtro que cataloga, etiqueta y me separa de esos instantes de vida, llega a contaminar también de alguna manera a los otros instantes inicialmente salvados como importantes y dignos de ser vividos. Si cojo una perspectiva un poco más elevada el mero hecho de que exista ese filtro separador tinta todas las percepciones, de manera que al separarme de lo que no me gusta, rechazando esos tiempos de vida, también estoy tintando los instantes elegidos como “dignos y valiosos” de ser vividos. Se crea una tensión vital, una sutil angustia, invisible, inconsciente, que contamina toda la existencia.

Miro, como otras veces a mi perra. Me recoloca compararme a los animales a quienes tenemos por inferiores a nosotros. Ella también prefiere las cosas agradables a las desagradables. Pero ahora está tranquilamente tumbada. Es cierto que a veces está más nerviosa, que sus anhelos y expectativas de ir a la calle la aceleran, la excitan.
Pero ella no discrimina los momentos en los que no está haciendo algo particularmente placentero de los otros. Simplemente es.

¿Diferencias con ella? Parece que tenemos una sensibilidad más desarrollada, una percepción mental que nos coloca con ventajas competitivas como especie. Pero yo rechazo, reniego, acelero los instantes de vida que considero no valiosos, poco divertidos, nada interesantes. En última instancia estoy rechazando la vida. Eso no parece muy inteligente.

La vida es… ¿Un don o una condena? ¿Una oportunidad o una desgracia? ¿La vida sólo merece la pena ser vivida en los momentos placenteros y agradables? ¿Se puede cambiar la forma de estar en ella, y aprender, por elevación, a vivir todos los instantes, con el contenido que lleven, sea éste el que sea?

… El aire sigue rozando la piel, los colores pintando el interior de los ojos, la vida vibrando por todas partes.

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